17 de junio 2012

 

De “Forgiveness and Compassion” de Laurence Freeman OSB, ASPECTS OF LOVE, (Londres: Arthur James, 1997) pág. 72-74

… El perdón es un proceso que nos lleva profundamente hacia nuestra humanidad herida, donde encontramos nuestro verdadero ser. El perdón puede únicamente estar completo cuando es tan completo como el amor que Jesús tuvo a sus enemigos; y que sólo puede ocurrir cuando nos conocemos tan completamente como Él se conoció y se amó a sí mismo.

 

Lo mismo sucede con la manera en que amamos a la humanidad. Del mismo modo que aprendiendo a amar a aquellos que están más cerca de nosotros, nos apartamos de nuestras fantasías y proyecciones positivas, para aprender a amar a nuestros enemigos nos tenemos que apartar  de nuestras proyecciones negativas. Finalmente, para aprender a amar a todos tenemos que apartarnos de nuestras abstracciones. Tenemos que alejarnos de nuestra mente estadística, que es comúnmente la manera en que tratamos a aquellos que sufren… (Pero) aprender a amar a la humanidad, significa ser capaz de tratar a cualquier miembro de la humanidad como un individuo único (…)

La única manera de tratar la complejidad de las relaciones humanas es la simplicidad del amor. En el amor no juzgamos, no competimos; aceptamos, respetamos y aprendemos la compasión. Aprendiendo a amar a los demás liberamos el gozo interior de nuestro ser que se irradia a través nuestro, motivando a los demás a través de nuestras relaciones. Esta es la razón por la que nuestras comunidades, familias y matrimonios no existen solamente por la perfección de las personas en esas relaciones. Existen también para irradiar amor… a través de ellos mismos…

Fue la visión de John Main sobre la comunidad humana, la que expresa que la comunidad es posible por el compromiso que hacemos cada uno en soledad, en la más profunda relación de nuestras vidas, que es nuestra relación con Dios. Esta es la razón por la que aprendiendo a amar a los demás nos encontramos con una nueva visión sobre la unidad de la creación y sobre la simplicidad básica de la vida. Vemos lo que significa decir que el amor cubre multitud de pecados. El perdón es el poder más revolucionario y transformador del que somos capaces. Nos enseña que el amor es la dinámica esencial de toda relación, la más íntima, la más antagónica, así como la más casual. Es la más ordinaria de nuestras diarias meditaciones la que nos revela lo universal del camino del amor.

 

DESPUES DE LA MEDITACION: de Thomas Merton, THE WISDOM OF THE DESERT: SOME SAYINGS OF THE DESERT FATHERS (Boston: Shambhala, 1994) pág. 66-67

Un hermano en Escete le envió un mensaje diciendo: Ven, la comunidad de hermanos te está esperando. Entonces se levantó y partió. Y llevando con él una canasta muy vieja llena de agujeros, la llenó con arena, y la arrastró tras él. Los hermanos mayores salieron a su encuentro y dijeron: ¿Qué es esto, Padre? El anciano contestó: Mis pecados me persiguen, y no los veo, y ¡hoy vengo a juzgar los pecados de otro! Ellos, escuchando esto, no dijeron nada al hermano, pero lo perdonaron.

Carla Cooper - cmcooper@gvtc.com

Traducido por Isabel Arçapalo